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domingo, 14 de octubre de 2007

Al borde de un ataque

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EL Deber
Apenas terminó el partido, Erwin Sánchez se borró del mapa en un abrir y cerrar de ojos. El técnico de la selección de Bolivia estaba claramente dolido por la derrota (no era para menos), pero aun así mantuvo siempre la calma. Había que estar en su ‘pellejo’ para comprender su impotencia. El equipo perdió la brújula tempranamente y los constantes errores defensivos estuvieron a punto de sacarlo de quicio.
Sánchez apenas tuvo un poco de aire puro para respirar, porque durante casi todo el partido se la pasó tomándose la cabeza, por los errores, y reclamando a la defensa por las reiteradas desconcentraciones que llevaron al equipo a una humillante derrota, como en las anteriores eliminatorias.
No lo dijo abiertamente porque tampoco era el momento, pero a Sánchez se lo notó un poco amargado y decepcionado. Se fue de la cancha hacia el camarín en busca de una paz interior que lo ayudara a encontrar una respuesta a semejante derrota. Santos Amador no cumplió como esperaba el técnico y sus compañeros. Estuvo nervioso e inseguro y por eso se ganó algunos reclamos. Sánchez sólo atinaba a tomarse de la cabeza y a mascullar su bronca.
Hoyos, por el carril derecho, y Álvarez, por el izquierdo, tampoco tuvieron una buena tarde. La defensa en pleno le dio muchos dolores de cabeza al DT, porque fue la zona que más problemas originó. Hasta Sergio Galarza recibió un par de reprimendas del técnico y en ambas el arquero gesticuló con las manos: en una por no prevenir a Álvarez en la jugada para el segundo tanto anotado por Forlán y en la otra por un mal rechazo suyo, que por poco terminó en gol.
Platiní estaba molesto y caído anímicamente tras el partido, pese a que en la conferencia de prensa se esforzaba demasiado en convencer de que Bolivia simplemente tuvo una mala tarde, con un jugador menos y frente a un rival que por historia infunde temor. La expulsión de Ronald García fue otro motivo de enfado, porque después de esa roja (por doble amarilla) Uruguay fue un aluvión. “Yo no quiero hablar del arbitraje porque temo que haya una persecución posterior hacia nosotros”, dijo.
Si hay alguien que sufrió más que nadie por los cinco goles, ése fue el técnico, que se preocupó por levantar el estado anímico de sus jugadores, porque sabe que a la vuelta de la esquina está Colombia y hay que cambiar la historia. “Esperemos que en La Paz sea otra la historia”, concluyó.

Al ángulo

Daba para un equipo de dirigentes
Varios dirigentes viajaron en el chárter que contrató la FBF. Daba para armar otro equipo más con suplentes incuidos. Algunos de los viajeros fueron Milton Jacobs, Alberto Montalvo, Alberto Lozada, Luciano Negrete, Silvio Rojas, Miguel Aguilar, David Paniagua y Suárez (de Aurora), entre otros. Apenas terminó el partido agarraron sus cosas y media vuelta a Bolivia.
‘Nacho’ y Pablo García
Ronald García, de Bolivia, y Pablo García, de Uruguay, no se pueden aguantar desde la pasada Copa América cuando ambos jugadores casi se agarran a puñetes camino al camarín por una falta del volante charrúa contra el boliviano, que había prometido una venganza pero en la cancha.
Un boliviano de corazón
Rosario Martínez visitó la concentración de la selección nacional. El ex entrenador de Real Potosí, Independiente Petrolero, Real Santa Cruz y Guabirá estuvo trabajando hasta hace poco como ayudante de campo de Gregorio Pérez en Peñarol. En el Radisson tuvo un emotivo reencuentro con algunos de sus ex dirigidos, entre ellos Sergio Galarza, Nicolás Suárez y Santos Amador.

Derrota completa

Fuera

Diferencias económicas
El pedido de los jugadores de mejores premios económicos, en el momento más inoportuno (antes de viajar), dañó las relaciones con los dirigentes y los ánimos del equipo.

Retraso en el vuelo
El plan de vuelo fue retrasado el viernes pasado por una visita del presidente Evo Morales. Esto causó la molestia de Platiní e hizo modificar la planificación. Fue perjudicial.

En cancha

La expulsión de ‘Nacho’
Junto a Moreno, García era uno de los hombres más experimentados en cancha, pero fue expulsado a los 41 minutos. Restó contención en la media cancha y descontroló al equipo.

No hubo tal identidad
La garra, la entrega y la identidad de equipo que se pregonó estuvieron ausentes. La selección mostró una descompaginación que preocupa. Se vio un combinado sin ambición.

1 comentario:

  1. Una pena la selección, da la sensación de que el DT no propuso ninguna estrategia, parecía que les haya dicho: Salgamos a la cancha y hagamos lo que se pueda...
    Se puede ganar a Colombia se puede golear y todo lo que quieran, pero sería tapar el sol con un dedo, esto es un problema de fondo y se necesita un siempre reclamado y nunca considerado PROCESO de cambio.

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