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jueves, 22 de octubre de 2009

Blooming celebra su quinta corona

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La Prensa

Blooming es el campeón del torneo Clausura de la Liga. El menos favorito dio la sorpresa. Y no es un detalle menor el que se hubiera consagrado en territorio paceño, no por tratarse de La Paz, sino porque el rival era Bolívar, el más pintado de todos los equipos, al que, sin embargo, le ganó en la ida, el domingo en el “Tahuichi” (1-0), y le igualó anoche en el “Hernando Siles” (1-1).

El trofeo está en buenas manos, en las del equipo que en esta parte final del torneo mostró una línea futbolística, o al menos dio señales de que tenía la idea clara con respecto a lo que quería, y por eso tomó el camino correcto con armas superiores a las de su rival, quizás cuestionadas, pero valederas en el fútbol.

Blooming fue superior en Santa Cruz, más allá de haber convertido un solo gol, que fue suficiente para ganar, mientras que Bolívar no tuvo cómo revertir esa historia; y también lo fue anoche, porque apostó a un planteamiento muy defensivo, y lo hizo casi de manera perfecta, como fue perfecta la jugada con la que abrió la cuenta, un gol clave que condicionó el resto del partido.

Víctor Hugo Andrada fue inteligente en sus planteamientos como visitante y en canchas difíciles; primero, en la del “Víctor Agustín Ugarte” potosino, donde en segunda fase sacó un empate sin goles ante Real Potosí que lo catapultó a semifinales; y ayer, en Miraflores, con dos líneas de cuatro muy fuertes, un jugador libre —Vieira— que le manejara los hilos en la mitad, y un delantero ducho y rápido para el contragolpe —Sucha—, capaz de mantener siempre en conflicto a los defensores rivales.

Bolívar jugó otra vez mal. De nuevo no leyó bien lo que pasaba en la cancha. Fue un equipo atorado, apurado, sin un concepto colectivo que fuera capaz de resolver el planteo de su adversario, y sólo esperando algún milagro individual —como el bombazo de Da Silva— que pudiera salvarlo.

La “Academia” dominó de principio a fin, no le sirvió, porque, por más que tuvo a Blooming metido en su cancha buena parte del primer tiempo y casi toda la segunda mitad, no sacó provecho a las opciones de gol, que tampoco fueron muchas, y eso refleja a las claras los problemas que tuvo para acercarse a Jemio, dicho sea de paso, el mejor de la cancha por haber estado atento cuando fue requerido.

Jemio precisamente tapó a los 3 minutos lo que parecía un gol cantado, un balazo de Ferreira tras un centro de Abdón. Ésa fue la única jugada clara de Bolívar en muchos minutos, porque después siempre merodeó el área bluminista, pero no más que eso, y si causó algún susto fue a través de la pelota parada, porque con ésta en movimiento le fue casi imposible.

Blooming abrió la cuenta a los 21 minutos en la primera vez que se animó a ir al ataque, de la manera más simple, con un gran pase en profundidad de Vieira para Suárez, quien le ganó a Torrico y ante la salida desesperada de Arias lo liquidó.

El campeón del Apertura sintió el golpe, pero no lo asimiló, salió a buscar el empate sin pensar mucho, a la desesperada, y no lo habría conseguido de no haber sido por esa “perlita” de Charles, que a los 34" se deshizo en un metro de la marca de un rival y sacó un zurdazo inatajable, al ángulo izquierdo, donde Jemio jamás iba a llegar.

Antes de que concluyera la primera mitad, Bolívar dispuso de cuatro tiros libres, no embocó ninguno, un par por mala definición y los otros dos porque el golero visitante respondió bien.

Blooming apostó en la segunda parte por completo a defender el resultado. Dejó ahí arriba a “Sucha” por si salía algún contragolpe y para evitar que todo Bolívar se le viniera encima.

Su medio campo mantuvo a raya al de la “Academia”, especialmente por los costados, por donde les dio poca libertad a Abdón y Charles, cada vez con menos espacios para moverse; y por el medio de la zaga fueron impasables Sánchez y Brandao poniendo coto a los intentos de Ferreira, Villalba y del chico Céspedes.

El sub-20 tuvo la mejor ocasión, a pase de Reyes, pero su balonazo fue desviado por Jemio, quien un rato después sacó un disparo bajo dificilísimo de García.

Villalba intentó, también Charles, luego Abdón Reyes, incluso Ovando se animó, pero, por más que estuvo ahí, Bolívar no pudo abrir el candado anaranjado (por el color de la camiseta que lució anoche la visita).

Da Silva pudo haber sido el héroe de la noche, pero su zurdazo bajo lo atajó Jemio con una estirada notable. Ésa fue la atajada del partido, la última opción que tuvo Bolívar y la que Blooming supo salvar para después festejar a grito de campeón. Merecido ganador del Clausura.

La otra mirada

EL PÚBLICO

Bolívar ganó, pero no mucho, en cuanto a la recaudación. Su aspiración era la de vender los 35.000 boletos que puso a la venta. Sin embargo, fueron poco más de 27.000 las localidades que salieron de las boleterías. La escala de precios, subida de tono, impidió en gran medida que los bolivaristas llenaran Miraflores.

POCOS, PERO ALEGRES

Blooming contó con su parcialidad, ubicada en la parte alta del sector sur. Casi no se escuchó a los cruceños alentar a su equipo, salvo en el intermedio y en la parte final, cuando era inminente la obtención del título. La gente del campeón, con trofeo en mano, fue a ese sector para alzar la copa.

UN MAL CÁLCULO

Gustavo Quinteros erró esta vez al no poner desde el vamos al sub-20. Confió en que en el primer tiempo su equipo iba a hacer los deberes. Como no fue así, en el segundo se la jugó alineando a tres delanteros, incluido el chico Céspedes. No le dio resultado.

SÓLO UN PARTIDO

Leonel Reyes, el capitán de la “Academia”, jugó porque el Tribunal de Justicia Deportiva de la Liga lo sancionó con sólo un cotejo de suspensión, que ya cumplió.

TRES PARA HOYOS

Miguel Ángel Hoyos no podrá jugar los primeros dos partidos, ambos frente a The Strongest, correspondientes al torneo Play Off. Fue sancionado con tres cotejos de suspensión, tras haber sido expulsado el domingo en Santa Cruz. Ayer cumplió el primero.

LAS AMARILLAS

Carlos Arias, Alejandro Schiapparelli, Leonel Reyes, William Ferreira y Aquilino Villalba, de Bolívar, fueron amonestados por el referí Jordán. Cristian Vargas, Juan Carlos Sánchez, Fabricio Brandao, José Luis Chávez y Lorgio Álvarez, de Blooming. Además fue expulsado en el banco de suplentes Marcos Andia, de la visita.

5 títulos ligueros tiene Blooming, con el conquistado anoche en Miraflores. Antes fue campeón en las temporadas 1984, 1998, 1999 y 2005. La última vez ganó el torneo Clausura de ese año, tal como ocurrió en este 2009.

El árbitro

Mal

José Jordán no supo medir con la misma vara sus decisiones, más allá de que éstas no hubieran tenido incidencia en el resultado final. Utilizó las amarillas como arma para frenar algún airado reclamo

—por ejemplo de Arias— y no para sancionar patadones —de Brandao y compañía—. En una de ésas, frenó un ataque con perspectivas de Bolívar, por un jugador caído de Blooming, que a la legua se notaba que fingía.

LA FIGURA

ANDRÉS JEMIO

A los tres minutos el portero sacó casi milagrosamente un fuerte disparo de Ferreira. Sólo en el gol que le hizo Charles no tuvo nada que ver, era imposible que llegara a esa pelota. En las demás veces que fue requerido, no muchas, sus reflejos funcionaron a la perfección. Cerquita del final del partido, el mismo Da Silva le mandó una pelota con sello de gol, y llegó hasta ella.

Síntesis

BOLÍVAR 1

Carlos Arias

Ariel Juárez

(1"ST Jorge Céspedes)

Luis Torrico

Alejandro Schiapparelli

Abdón Reyes

Leonel Reyes

Wálter Flores

(27"ST Mario Ovando)

Charles Da Silva

Anderson Gonzaga

(1"ST Aquilino Villalba)

William Ferreira

DT: Gustavo Quinteros

BLOOMING 1

Andrés Jemio

Cristian Vargas

(1"ST Raúl Gonzales)

Juan C. Sánchez

Fabricio Brandao

Dustin Maldonado

Alejandro Gómez

Juan C. Robles

José L. Chávez

Lorgio Álvarez

Róger Suárez

(36"ST Damián Akerman)

Luiz Carlos Vieira

(24"ST Omar Morales)

DT: Víctor H. Andrada

Goles Min. Autor

0-1 21"PT Suárez (BLO)

1-1 34"PT Da Silva (BOL)

Estadio: Hernando Siles

Recaudación: Bs 941.600.

Público: 27.262 entradas vendidas

Árbitro: José Jordán

Asistentes: Jorge Calderón y César Nisthauz

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