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miércoles, 18 de noviembre de 2015

Bolivia calzó una caída que quema adentro

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INTENSO: Flores va al piso, mientras González supera la marca del nacional. GALERÍA(3)
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Bolivia vuelve con las manos vacías porque –cuando no- las desatenciones en la última línea rifaron la posibilidad de al menos conseguir un empate en un partido que sembró duro desencanto, porque al frente estuvo un rival, Paraguay, de juego rudimentario y desprolijo. El dos a uno es un castigo para la visita porque faltó tranquilidad para cuidar la ventaja que –vía Yasmani Duk- había conseguido a 15’ del complemento.

En sólo tres minutos el elenco paraguayo, con DaríoLezcano (17’) y Lucas Barrios (20’) atizó las ilusiones del representativo boliviano que en muchos pasajes del lance estuvo aplicado en cerrarle espacios al rival, lo que lo llevó al descontrol y juego intrascendente.

No se puede dejar de mencionar la ‘desatención’ del árbitro venezolano Jorge Argote que ‘se comió’ una infracción en una jugada con rótulo de gol cuando a los 9’ del segundo tiempo el atacante Yasmani Duk, escapó a su marca y cuando pisaba el área grande fue presa de una infracción de Celso Ortiz que con el brazo le hizo perder la verticalidad, cuando se iba camino al mano a mano con el arquero Antony Silva. Lo que correspondía era pitar la falta y expulsión de Ortiz, lo que no sucedió.

Si de anotar puntos determinantes del desarrollo de la contienda se trata, no se puede dejar de mencionar al fallida intervención del meta Daniel Vaca, quién regaló el balón que significó la igualdad transitoria (17’), esto es a sólo dos minutos del acierto boliviano, hecho que a la postre supuso un envión anímico para la albirroja que de ahí en más se preocupó de vivir en territorio de enfrente.

Está escrita la historia de la cuarta presentación de las eliminatorias mundialistas para Rusia 2018, y la desazón de la Verde no podía ser menos, porque se echó por la borda una posibilidad cierta que por lo demás no iba a resentir a la lógica, porque en largos pasajes del lance le hizo perder el norte a la albirroja.

LOS GOLES

En una de las incursiones de contragolpe de Bolivia, originó la escapada de Duk que había entrado por Ramallo, encontrando a contrapié a la última línea paraguaya y “hamacando” hacia la derecha encontró un resquicio para disparar un balonazo bajo al vertical izquierdo, el balón sorprendió al meta Silva que no alcanza a conjurar la situación, el cuero encuentra el madero y traspone el arco (15), Bolivia uno arriba.

La igualdad llegó por una desconcentración en la defensa boliviana, el balón pasó de pie en pie y cuando parecía que moría en las manos de Vaca, inexplicablemente sólo se limitó a bloquear para que el regalito se transforme en gol del empate con toque de Darío Lezcano (17’).

La segunda conquista para los anfitriones, más que mérito de la albirroja, ha sido también producto de una desatención defensiva, porque el centro de González ya pisando el área grande, encontró a Lucas Barrios que se limitó a meter un frentazo, ante una nula acción de Fernando Marteli que estaba clavado como una estaca, puesto que no saltó para cortar la emergencia, y el meta Daniel Vaca que no atinó a cortar la jugada (20’), segundo tanto y decisorio de un pleito de escaso predicamento futbolístico, porque las jugadas elaboradas y la claridad ofensiva no se hacian ver.

EL PARTIDO

Técnicamente el encuentro fue de escasa relievancia, porque a los protagonistas les costó encender sus luces, y el trámite del juego fue precario sobre todo en la primera mitad de juego.

Bolivia, fue aplicado en la marca, y se agrupó bien en defensa, y Paraguay que se perdía su propuesta amarrete y sin ideas.

Apenas creó tres situaciones de peligro, vía Benitez (37’) y Barrios dos minutos después, y en el cierre de la etapa Da Silva que echa un balón alto y desviado.

En el complemento el juego subió en dinámica porque los paraguayos ponían balones en territorio de enfrente, y Bolivia que seguía tendiendo trampas para evitar sorpresas, pero a la hora del balance, Lezcano, Aguilar y Da Silva le tocaban la puerta a Vaca.

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