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sábado, 26 de marzo de 2016

La gente gritó: ‘¡Fuera Baldivieso!’

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“¡Fuera Baldivieso, fuera Baldivieso!”, fue lo que una parte de la afición que estaba en el estadio Hernando Siles gritó luego de que la selección nacional de fútbol cayera por 2-3 frente a la de Colombia, por la quinta jornada de las eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial Rusia 2018.

Fue la segunda derrota de la Verde en condición de local —la primera fue el 8 de octubre de 2015 frente a Uruguay (0-2)—, por lo que la hinchada mostró su descontento y se “agarró” con el entrenador, quien antes tenía un fuerte respaldo de la gente.

Ni bien sonó el pitazo final del árbitro brasileño Wilton Pereira, aficionados del sector de preferencia se acercaron hasta la malla olímpica y comenzaron a pedir que Baldivieso se vaya de la selección, porque aparte de culparlo por el resultado, también lo atacaron por el tercer cambio tardío que realizó, pues su última variante fue a los 43 minutos del segundo tiempo, cuando ingresó Jaime Arrascaita por Rudy Cardozo.

Otra parte de la gente también reclamaba sobre el porqué de la no convocatoria del guardameta de The Strongest Daniel Vaca, en alusión a los goles que le convirtieron a Romel Quiñónez. A pesar del pedido de la afición para un cambio de timonel en la Verde, el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Rolando López, le dio todo su respaldo a Baldivieso, aunque adelantó que el asunto será analizado tras el partido con Argentina que se jugará el martes.

“Lo apoyaremos por el tiempo que sea necesario. El técnico es Baldivieso y desmiento si alguien dice lo contrario. Cada quien tiene su percepción. La derrota es huérfana y la victoria tiene mil padres. Veremos después de Argentina qué se hace, lo haremos con la cabeza fría”, indicó el dirigente.

En cambio, la afición mostró su respaldo hacia los jugadores, especialmente en la segunda parte, cuando Bolivia consiguió igualar el partido (2-2). En el primer tiempo el apoyo se hizo escuchar solo hasta los 10 minutos, cuando el Hernando Siles se enmudeció por el gol convertido por James Rodríguez. El mismo balde de agua fría ocurrió a los 41 de la primera mitad con el tanto de Carlos Bacca.

Pero en los segundos 45 minutos la esperanza de la gente regresó con el gol de penal de Juan Carlos Arce (5’), momento en el que comenzó a escucharse con fuerza el “Bo-Bo-Bo, li-li-li, via-via-via; Viva Bolivia” en todo el escenario deportivo.

Ese aliento alimentó a los futbolistas que llegaron al empate luego de una gran jugada de Yasmani Duk, quien cedió el balón y el gol fue de Chumacero (18’). En ese instante el estadio estalló de alegría y comenzaron a arengar “¡sí se puede, sí se puede! (dar vuelta el marcador)”, pero con el transcurrir de los minutos los jugadores nacionales comenzaron a apagarse hasta que vino el 2-3 que desilusionó a la gente.

Fue una tarde de fiesta colombiana

La victoria de Colombia sobre Bolivia en el Hernando Siles (2-3) no solo fue festejada por los 50 millones de personas que viven en el país cafetalero, sino también por los cerca de 500 aficionados que apoyaron a su selección en el estadio.

La hinchada colombiana acudió a Miraflores con una buena cantidad de seguidores que se colocaron en los sectores de preferencia (bandeja alta y baja) y en la recta de general (baja), de donde alentaron a los suyos a pesar de que eran ampliamente superados por los hinchas bolivianos.

Mientras los dos primeros goles de la selección visitante fueron baldes de agua fría para los nacionales, encendieron todo un delirio en los colombianos, quienes se hicieron escuchar ante el silencio que reinaba en el estadio.

Esto originó que a momentos los cánticos para Colombia sean más fuertes, lo que también sucedió en el gol de la victoria en los instantes finales. Una alegría entre los aficionados que transformaron en abrazos y algarabía entre amigos y familiares.

La cara de la derrota nacional

‘El contrincante no perdona’: Danny Bejarano, mediocampista

“Lamentablemente hubo algunas desconcentraciones que a este nivel no se pueden cometer, porque el contrincante no perdona. Nos dejan con una derrota muy dolorosa”.

‘Nos volvieron a golpear’: Juan Carlos Arce, delantero

“A nadie le gusta perder. Un partido con dos caras distintas, se buscó el empate, estuvimos cerca y nos faltó el centavo para el peso; sin embargo, nos volvieron a golpear”.

‘Entramos muy desconcentrados’: Erwin Saavedra, lateral derecho

“Queríamos ganar el partido, pero esto da todavía para largo. En el primer tiempo entramos muy desconcentrados y en el segundo merecimos más que el empate”.


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