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viernes, 22 de julio de 2016

Un año después el caso Chávez sigue incierto

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Son 365 días de cautiverio y lo único cierto hasta el momento es la incertidumbre que hay sobre las investigaciones que lleva adelante el Ministerio Público contra Carlos Chávez, expresidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), que este jueves cumple un año de reclusión en la cárcel de Palmasola. Hace unas semanas el caso se dividió en dos, para no dilatar el proceso y llegar pronto a un juicio, y recientemente se conoció que el dirigente federativo enfrenta otro proceso en un tribunal de Beni, por falsedad material e ideológica y uso de instrumento falsificado.

Un día como hoy en 2015, el juez quinto de instrucción en lo penal del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, Roberto Valdivieso, tras dos días de audiencia, ordenó la detención preventiva de Chávez en el penal cruceño por los supuestos delitos de organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias, beneficios en razón del cargo, delitos tributarios y estafa con la agravante de víctimas múltiples.

Han pasado 12 meses y el caso ha ido creciendo como una bola de nieve según fueron avanzando las investigaciones, ya que de cinco personas que inicialmente fueron procesadas, se amplió a 21, de las cuales dos se acogieron a un procedimiento abreviado y llegaron a un acuerdo con la Fiscalía para una sentencia leve (Pedro Zambrano y Mauricio Méndez).

En su afán por conseguir su libertad, Chávez y Alberto Lozada plantearon una acción de libertad ante un juzgado de garantías del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, quien declaró procedente el pedido y ordenó revisar el actuar de los vocales en la audiencia de apelación a las medidas cautelares impuestas inicialmente.

La resolución fue emitida por el juez Marcelo Coca, que fue aprehendido y llevado a Sucre, donde se le abrió un proceso por dictar resoluciones contrarias a la Constitución. El caso sigue, pero en un juzgado de la capital cruceña.

Contra el reloj

Desde la cárcel Chávez no ha querido hablar con los medios, esperando que todo se aclare en un juicio oral, figura penal que pronto puede definirse, ya que hace poco tanto el juez que conoció inicialmente el caso como uno de los fiscales, que han llevado adelante las investigaciones, anunciaron que en breve el Ministerio Público tendrá que decidir la suerte del proceso, de acuerdo al artículo 323 del Código de Procedimiento Penal, ya sea acusando a los investigados, buscando una salida alternativa o dictando el sobreseimiento.

Tanto el juez Valdivieso como el fiscal Lisandro Álvarez fueron claros al señalar que el caso fue dividido en dos partes: en la primera entran, además de Chávez; Alberto Lozada, a quien le revocaron las medidas sustitutivas a la detención y está preso en Palmasola; Jorge Justiniano, expresidente de la Asociación Nacional de Fútbol (ANF), que está detenido en la cárcel de Villa Busch, Pando; Pablo Salomón, presidente de la Asociación Cruceña de Fútbol, que tiene arresto domiciliario; Armando Canedo, contador de la FBF y Pedro Zambrano, que se acogió al procedimiento abreviado por motivos de salud.

El resto de los investigados, 14 en total, deberá esperar, ya que la investigación recién está en la etapa inicial y falta mucho camino por recorrer para que la Fiscalía concluya el caso.

Un lugar angosto y donde hace calor

Fuentes, que merecen fe, describen el lugar donde ‘vive’ Carlos Chávez. Para llegar hasta el PC-1 se pasan dos controles: el primero donde le sellan el brazo tras registrar el nombre del visitante y a quien visitará, y un segundo, antes de ingresar al régimen abierto. Llegar hasta el pabellón es incómodo porque previo a ello hay que pasar por donde están otros presos.

El lugar “no es de lujo” como muchos dicen, aunque sí está bien con relación a otros. La fuente habla de un pabellón angosto en el que Chávez tiene su propio cuarto. Pero además de que su lugar de distracción es salir a una pequeña área donde hay unas cinco mesas con sus sillas alrededor y una mesa de billar para los internos. El calor, por el tejado de esa área, se torna asfixiante entre las 11:00 y las 16:00. Hay dos refrigeradores.

Chávez suele pasarse el día leyendo o conversando con su amigo Alberto Lozada -secretario ejecutivo durante su gestión-, que fue aprehendido junto a él en Sucre y tras unos días detenido en su domicilio, fue a parar también a Palmasola. Otro con el que suele entablar una charla seguido es con Kurt Reintsch, ex-titular de The Strongest.

El café a su lado es inseparable y cada vez que hay partidos de fútbol por televisión -sobre todo cuando juega la selección boliviana-, está siempre ahí, rodeado de las demás personas detenidas y comentando hasta tarde lo que sucedió con la Verde y su experiencia al frente de la FBF.

Cuando llega la noche vuelve a su cuarto en el pabellón. Ya ha pasado un año desde que está ahí.

A diario tiene la visita de los suyos

Un abrazo y un beso a cada uno con mucha fuerza cuando los ve llegar y la felicidad en su rostro cada vez que los ve pasar la pequeña reja de ingreso del pabellón. La misma fuente cuenta que a diario la esposa de Carlos Chávez, Tanya Hurtado, llega a visitarlo acompañada de sus hijos, Diego y Carlos. Hermanos y familiares del extitular federativo también asisten al penal.

Cuentan que en ocasiones, y para evitar el “mal momento de cruzar por todos los controles”, Chávez ha pedido que no vayan a diario, pero que sus más allegados no pueden pasar un día sin él. Hace poco, y por la investigación que lleva adelante el Ministerio Público, a uno de sus hijos le incautó su movilidad, además de computadoras y documentación perteneciente a la señora Tanya Hurtado.

Hace un año que Chávez fue aprehendido en Sucre, para luego ser trasladado a Palmasola. Su familia ha optado por no hablar con los medios, más allá de cuando han sido citados en Sucre a prestar alguna declaración. Chávez le dijo a la fuente que espera que su situación pronto se defina.

Acusado de falsedad del acta en trinidad

Los problemas para Carlos Chávez continúan. El juzgado de Instrucción en lo Penal Cautelar Primero de Trinidad, del juez José Pedro Carvalho Ojopi, lo ha notificado para que se presente mañana en la capital beniana, acusado por la falsedad del acta que se firmó cuando en septiembre de 2014 fue posesionado como presidente de la FBF en una plaza de esa ciudad.

Ese día hubo hasta gasificación en el edificio -los directivos se negaban a abandonar el lugar ante la advertencia de la Policía por una amenaza de bomba- donde se llevaba a cabo el congreso. Al final, y para terminar posesionando a Chávez, se lo hizo en una plaza. El acta establecida supuestamente no fue firmada por Miriam Durán Aüe, Notaria de Fe Pública, según su declaración.

Es por ello que Chávez es acusado de falsedad del acta y el juez lo ha notificado para que se presente mañana. Este proceso se abrió el 10 de agosto.

Otros procesados

Alberto Lozada Exsecretario Ejecutivo de la FBF. Mano derecha de Carlos Chávez, espera llegar al juicio para demostrar su inocencia. Lo investigan por los mismos delitos que a todos.

Jorge Justiniano Expresidente de la ANF. Sigue recluido en la cárcel de Pando. No ha querido negociar su situación. Fue detenido tras dar su declaración informativa ante el Ministerio Público.

Pedro Zambrano Exsecretario General de la FBF. Por motivos de salud decidió negociar con la Fiscalía y aceptar una sentencia menor a cambio de declararse culpable de algunos delitos.

Pablo Salomón Presidente de la ACF. El Ministerio Público lo imputa por los mismos delitos que a Carlos Chávez, pero él está con arresto domiciliario hasta que se defina su situación.

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