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sábado, 17 de noviembre de 2007

Bolivia apuesta por un milagro ante Argentina

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La Prensa


La Selección Boliviana de fútbol afrontará hoy el reto de hacer lo que nunca antes pudo: puntuar en Argentina a través de al menos un empate frente a la selección de ese país, en el choque que dará inicio a la tercera fecha de las eliminatorias mundialistas rumbo a Sudáfrica 2010.

Una vez más se enfrentarán el Goliat argentino y el David boliviano, pero a diferencia de lo que reza la historia bíblica, la mayoría de las anteriores veces triunfó Goliat, cuando jugaron en su terreno lo hizo siempre, y para esta tarde (15.00 hora boliviana) vuelve a ser el gran favorito.

Las diferencias son demasiadas a favor de Argentina, empezando porque es la selección líder de las eliminatorias con dos triunfos en igual número de presentaciones, frente a apenas un empate, también en dos cotejos jugados, conseguido por Bolivia.

Las victorias sobre Chile primero, y Venezuela después, le permiten a la selección argentina liderar la tabla de posiciones de Sudamérica con puntaje perfecto; en cambio, la goleada sufrida a manos de Uruguay en Montevideo (5-0) y el empate sin goles en La Paz frente a Colombia, sólo han ratificado, en el inicio de las eliminatorias, que Bolivia vuelve a ser la Cenicienta del continente (como ya lo fue en el premundial anterior) y, por tanto, el equipo al que una mayoría de sus adversarios aspira golear o al menos derrotar con cierta facilidad.

Antes de que termine el año, a la Selección Nacional le urge recomponer su situación para no firmar el peor inicio de campaña desde que, hace cuatro ediciones, las eliminatorias se juegan bajo el actual sistema de “todos contra todos”, pero tiene el calendario en su contra, porque después de medirse hoy con Argentina, la próxima semana deberá ir a Venezuela, el sitio donde se supone que debería tener chance para dar pelea.

El pueblo argentino le ha pedido a su selección, con tono de exigencia, no sólo regalarle un buen partido hoy en el Monumental de Núñez (cancha de River Plate, que parece un potrero por lo mal tratado que está el piso) sino muchos goles, desmedido optimismo —según los futbolistas— que los Tévez, los Messi, los Riquelme, los Crespo, en general toda la constelación de estrellas argentinas, la mayoría europea, han tratado de controlar a través de una imagen de supuesto respeto hacia la Selección Boliviana que no tiene nombres de grandes figuras y por ahora tampoco fama de ser en la competencia actual un hueso duro de roer.

La decisión del técnico argentino Alfio Basile, de jugarle a Bolivia con tres delanteros —tal como ya lo hizo, con sobrado éxito, su colega uruguayo Washington Tabárez— es una muestra de las libertades que cree puede darse un equipo rival de nuestra Selección. “Platiní”, por su parte, ha alistado, en la más absoluta reserva (con puertas cerradas en la mayoría de los pocos entrenamientos cumplidos) un esquema combativo de mitad de cancha para atrás, y contragolpeador de mitad de cancha para adelante, con el cual apostará a hacer historia (Bolivia nunca le ganó ni empató a Argentina en su cancha) y a hacer temblar los cimientos de las eliminatorias en la tercera fecha, más allá de que sean pocos los que crean que en el fútbol los milagros existen.

“Platiní” pone un equipo diferente a los dos anteriores

Ni el equipo que perdió por goleada ante Uruguay ni el que sólo empató frente a Colombia en La Paz. Edwin Sánchez presentará esta tarde, en Buenos Aires, una tercera formación, bastante diferente a las dos anteriores, apostando porque sea la que le dé una satisfacción al país o, al menos, capaz de combatir en un terreno tan difícil y complicado como el argentino.

Los cambios para este partido han sido radicales empezando por el arquero. El titular de los dos anteriores choques, Sergio Galarza, irá al banco y en su lugar, después de dos años, reaparecerá en filas de la Selección, Carlos Arias.

En la defensa sólo hay dos “sobrevivientes” —si la comparación apunta al anterior choque como visitante—, Hoyos y Raldes, porque a Amador reemplazará Méndez y a Álvarez —a quien “Platiní” ni siquiera llamó esta vez— lo hará un debutante, Luis Gutiérrez, quien nunca antes vistió la camiseta Verde de la Selección mayor.

En el medio sector la apuesta también es otra, sólo Ronald García y Sacha Lima —si está recuperado de molestias físicas— repetirán en la formación (de los que jugaron en Uruguay), pues Sánchez ha optado ahora por Nicolás Suárez en vez de Herman Soliz.

Limberg Gutiérrez que ni siquiera fue a Montevideo, pero que estuvo de entrada en La Paz, comandará el bloque ofensivo, al que —si no hay cambios de última hora— se sumará un buen manejador de pelota, como es Jaime Moreno (también estuvo en Montevideo), no en punta sino retrasado. Completará la nómina de titulares un Diego Cabrera en su mejor momento y como único delantero.

Nombres como los de Campos, Martins o Arce, entre otros, y quizás también Vaca, “Platiní” optó por dejar, de principio, de lado, aunque —seguramente— serán los principales candidatos a la hora de las sustituciones.

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