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lunes, 30 de noviembre de 2009

Play Off: Semifinal Bolivar 2 - Oriente Petrolero 2


La Prensa

Bolívar sigue vivo en el Play Off por obra y gracia de un par de cabezazos salvadores que le ayudaron a empatar ayer el partido de vuelta con Oriente (2-2) en Miraflores, forzando así —tras repetir el resultado de Santa Cruz— a una definición entre ambos en cancha neutral; sin embargo, se hubiera ahorrado ese sufrimiento si convertía algunas de las muy claras opciones que creó en el primer tiempo.

El talón de Aquiles de la “Academia” volvió a ser la definición, algo que su nuevo técnico, el colombiano Santiago Escobar, conocía perfectamente desde su llegada, y que ayer padeció viendo cómo sus jugadores desperdiciaban, una tras otra, situaciones en algunos casos de fácil definición.

De tener la chance de golear en la primera etapa, de pronto en la segunda el equipo celeste pasó a un estado de desesperación tras los dos goles que, en un abrir y cerrar de ojos, le hizo Oriente; y optó por bombardear como sea el área visitante hasta llegar al empate, lo mínimo que necesitaba conseguir para no quedar eliminado.

En la primera parte los “celestes” jugaron como para irse al descanso con un score favorable y hasta cómodo, porque se lo llevaron por delante a Oriente jugando al fútbol —recuperando bien la pelota en el medio campo y distribuyéndola bien—, a ratos protagonizando el fútbol-espectáculo —con dos o máximo tres pases ya estaban en el área contraria— que propone su nuevo DT, pero les faltó la resolución, y no ser certeros en ese aspecto les pasó una cara factura.

La pose defensiva que propuso Oriente —con mucha gente de mitad de cancha para atrás— no impidió que Bolívar tuviera muchísimas opciones de gol, no sólo mal definidas, también muy bien atajadas por el golero Galarza que a la postre fue la figura del encuentro.

El albiverde, muy preocupado por defenderse, de paso mal porque no cerró sus líneas y por eso la “Academia” encontró tantos huecos en ellas, dejó en manos de Aguirre y Vaca el contragolpe, pero en escasas veces, además mal complementados por Cuéllar, el único delantero, que no hizo nada en esa primera mitad.

Cuando el árbitro pitó el final del primer tiempo, la sensación fue una sola: Bolívar tenía que haberse ido al vestuario como ganador y Oriente la había sacado barata.

El segundo tiempo fue otra cosa a partir de los dos goles del visitante, que aparte de tener una cuota de aciertos de quienes definieron, también hubo responsabilidad en los “celestes” por lo mal que marcaron.

Con un pase de Vaca, Ariel Ribera quedó solo, inclinado por la izquierda dentro del área, y definió magistralmente ante la salida de Arias. Transcurrían 7 minutos. Ariel Juárez había perdido la marca y ningún zaguero pudo llegar a cerrar para impedir la entrada del orientista.

Un nervioso Bolívar parecía no tener reacción —sus imprecisiones comenzaron a desatar la silbatina de la gente—, y peor cuando Vaca inició un nuevo contragolpe por la derecha vaciando a la defensa celeste y mandando un centro que dejó a Sebastián Molina en inmejorable situación, y éste sólo tuvo que empujar el esférico al fondo del arco (12").

Ese segundo gol en otras circunstancias hubiera sido lapidario, pero no ayer, porque había demasiado tiempo por jugar.

Bolívar, en todo caso, se olvidó de jugar bien y en cambio emergió un convencimiento de que se podía cambiar la historia, y otra vez, a ratos a los “ponchazos”, pasó por encima de un adversario que a esas alturas atinó nada más que a defender el buen resultado que iba logrando, aunque con un sistema a las claras demasiado endeble.

Juárez tuvo dos aciertos en el partido, mandar un par de centros envenenados que los artilleros “celestes” exprimieron al máximo.

Primero fue Villalba —a los 23"—, que fue a buscar muy bien el balón cabeceándolo lejos del alcance de Galarza —quien antes había ahogado una y otra vez los embates de Bolívar, especialmente de Ferreira—; y luego fue el turno del uruguayo —con el golero a medio salir— para el 2-2 (32") que fue definitivo.

Parecía que a la “Academia” le iba a alcanzar para dar vuelta el score, tuvo por lo menos tres opciones más, pero el tercero no llegó.

Hay dos cosas que remarcar: en la primera etapa, Bolívar jugó mejor, como para resolver el partido en esos 45 minutos, pero lo que le faltó fue embocar; en la segunda, apretado como estaba, hizo cualquier cosa, la cuestión era atacar, y por suerte le dio resultado.

LA FIGURA

SERGIO GALARZA

Fue en parte culpable del gol del empate, porque salió mal y el cabezazo de Ferreira lo encontró en medio camino. Pero fueron muchas más las veces que les tapó a los “celestes” tiros con sello de gol, y eso pesa más en la balanza. Para dejarlo claro: de no haber sido por el golero, Oriente no seguiría en carrera en el torneo Play Off de la Liga

EL ÁRBITRO

BIEN

Al beniano Alejandro Mancilla le faltó mostrar alguna roja, porque un par de jugadores que ya tenían amarilla se la buscaron; sin embargo, el árbitro optó por no complicarse. Lo de las barreras es otra cosa que debe revisar. Pero en líneas generales fueron bastante más sus aciertos, y tomando en cuenta que se trataba de un partido complicado.

UN RECUENTO DE UN DOMINIO SIN GOL

Media docena de ocasiones falladas

Seis jugadas de gol, ninguna convertida en el primer tiempo, forman parte de los problemas que tuvo Bolívar ayer en Miraflores, a partir de no haber convertido una o dos, con lo que se hubiera ahorrado todos los sufrimientos que tuvo en la segunda mitad.

Que la “Academia” jugó esos primeros 45 minutos como para golear, no cabe ninguna duda. Y un recuento de las jugadas que creó así lo demuestra.

La primera, a los 4 minutos, cuando con un notable pase Ignacio García dejó en inmejorable posición a Abdón Reyes, quien —inclinado ligeramente hacia la izquierda— al ver salir a Galarza colocó el balón por encima del golero, pero también arriba del travesaño.

A los 12" fue el turno del otro Reyes, Leonel se encontró frente al arco, aunque remató defectuosamente y el golero no tuvo problemas para contener el esférico. La jugada previa había sido de Ferreira y Anderson.

Bolívar —hay que recalcarlo— dejó mal parada a la nutrida defensa de Oriente las veces que quiso. Una tercera fue aquella de los 16 minutos, a partir de una pelota “robada” por Schiapparelli en el medio campo, un pase a Anderson y otro a Ferreira, cuyo disparo fuerte salió desviado.

También a los 33" hubo otra clarísima, un centro de Valverde hacia atrás, pero el remate —de primero— del goleador uruguayo, fue parado con una notable tapada de Galarza.

De los pies de Charles (41") nació otra más. El brasileño eludió a su marcador y su disparo a quemarropa lo salvó Galarza; y del rebote lo tomó Ferreira, pero estuvo Zabala para impedir el tanto.

Finalmente, a los 45" hubo una sexta: Anderson puso la pelota en el área, William mejoró la dirección y Charles, apresurado, “colgó” ante la salida del arquero, pero demasiado alto.

A esa media docena hay que añadirle la producción ofensiva del segundo tiempo, cuando las papas quemaban. Galarza parecía invencible —Ferreira lo probó dos veces y el golero atajó ambas— hasta que no llegó a alcanzar el balón tras el cabezazo de Villalba y salió horrible cuando Ferreira convirtió el empate.

El jueves, en Santa Cruz, Bolívar atacó muy poco e hizo dos que le ayudaron a empatar. Algo así ocurrió también ayer con Oriente. Pero está claro que la “Academia” desperdició demasiado y por eso sufrió e hizo sufrir a su afición.

La otra mirada

EL ESTRENO

Fue la primera presentación de Santiago Escobar como técnico de Bolívar en La Paz. El público lo recibió bien. No faltó, eso sí, alguien que

—en los momentos difíciles del partido— gritó desde la tribuna “que vuelva Quinteros”. El colombiano —vestido con un terno oscuro, aunque sin corbata— vio el partido prácticamente los 90 minutos parado cerquita del campo de juego, y no paró de dar instrucciones.

EL “DIABLO”

También fue muy bien recibido Marco Antonio Etcheverry. El ex jugador, que tuvo un gran paso por Bolívar en su mejor época, fue ovacionado sobre todo por la gente que estaba ubicada en la tribuna de preferencia. Los “celestes” no se olvidan de lo que el Diablo —hoy entrenador de Oriente— significó para la “Academia”.

“OTRO” REYES

Sin el cintillo de capitán, que fue a parar al brazo de Schiapparelli, Leonel Reyes fue “otro” ayer en la cancha, menos expresivo y con bastante menos participación futbolística. Tampoco mostró su habitual rudeza en la marca, y sólo una vez bajó a un contrario. Aparte, parecía incómodo en su posición en el medio sector, volcado a la derecha. En el segundo tiempo se metió más al medio y mejoró su rendimiento.

ORIENTE EFECTIVO

De contra, el visitante llegó poco. En el primer tiempo tuvo dos opciones, ambas de Aguirre, que remató desviado. En el segundo, llegó tres e hizo dos goles. En ambos jugó un papel preponderante Joselito Vaca.

HUBO DIEZ AMARILLAS

Wálter Flores fue el primer amonestado (13"PT). Otros tres jugadores de Bolívar también vieron la amarilla: Charles Da Silva —que se le fue la mano en una segunda ocasión y el árbitro le perdonó la vida—, Ariel Juárez y Aquilino Villalba; en Oriente fueron seis: Sergio Galarza, Andrés Imperiale, Eduardo Melgar, Marcelo Aguirre, Diego Terrazas y Fernando Saucedo.

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