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lunes, 22 de septiembre de 2008

Clausura 2008 7ma F.: Bolivar 3 - The Strongest 3

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La Razon

La emoción, el dramatismo y un final todavía desconocido convirtieron al clásico 158 entre Bolívar y The Strongest en una película casi perfecta, cuyos protagonistas igualaron 3-3 y se alejaron de la lucha por el título del torneo Clausura, pero brindaron uno de los mejores espectáculos vistos en el escenario del estadio Hernando Siles.

Fieles al guión que les marcaron sus entrenadores, bolivaristas y atigrados lucharon hasta el último minuto para llevarse el rótulo de héroes, sin embargo, ambos quedan cuartos en la tabla, detrás de La Paz, Real y la “U”.

Las lágrimas de directivos e hinchas atigrados y la alegría de jugadores y aficionados celestes, al final del choque, evidenciaron el contraste que produjo la igualdad que perjudica a ambos.

Bolívar se salvó de la derrota y The Strongest perdió la opción de conseguir su primera victoria del año ante su eterno rival, tras dos empates y un contraste.

El buen ritmo y la velocidad fueron las características en gran parte del encuentro. Con un The Strongest que buscó adelantarse en el marcador desde los primeros minutos, gracias a las insinuaciones de su delantero Miró Bahía, quien aprovechó, sin éxito, los errores bolivaristas.

Y fue en una falla en la salida académica que se produjo la apertura del marcador. A los nueve minutos, Diego Bengolea robó el balón en el medio campo, envió un pase a Alejandro Bejarano, éste habilitó a Jaime Cardozo, quien con un remate al ras del piso inauguró el marcador.

El tanto provocó la reacción de los académicos y no permitió la distracción de los 24.572 espectadores en el Siles.

Tras dos intentos fallidos del atacante académico Renato Ramos, el festejo de los hinchas de la curva norte explotó a los 19 minutos, gracias a un desborde por izquierda de Abdón Reyes, el mejor jugador del equipo de Tembladerani, quien envió un centro por el piso a los pies de Joaquín Botero y éste remató, por el sector derecho, y puso el 1-1.

Cuando los abrazos de los aficionados bolivaristas, en las graderías aún no terminaban, los motivos para continuar con la fiesta se incrementaron.

Un minuto después, Reyes volvió a dejar mal parado al lateral Nelvin Soliz y levantó la pelota para que Ramos remonte el resultado con un cabezazo a los 20 minutos de juego.

La emoción sentó presencia, con el héroe Reyes que cambió la historia en dos minutos.

Si los celestes ya tenían a su estrella, los aurinegros comenzaron a proyectar a la suya, Bejarano, quien a los 24 recibió un pase de Bengolea que le dejó frente a frente con el arquero celeste Carlos Arias y anotó el 2-2.

Antes de finalizar el primer tiempo se produjo una jugada polémica en la que el bolivarista Damián Martínez derribó en el área chica a Bahía, en un aparente penal que no fue cobrado por el juez Marcelo Ortubé.

En el complemento, The Strongest manejó mejor el balón y eso entusiasmó a sus seguidores.

Al ritmo de “Tigre, Tigre...” los aurinegros crecieron en su juego. Para no desentonar, los académicos también aportaron al espectáculo en Miraflores.

Cuando el cronómetro marcó los 45 minutos de juego y algunos espectadores comenzaban a abandonar sus butacas, lo mejor de la película estaba por venir.

A los 46 Ortubé cobró un penal a favor de los atigrados, que fue resuelto favorablemente, tres minutos después, a los 49, por Carmelo Angulo, quien remató fuerte al lado derecho de Arias.

Ese parecía el desenlace con tinte oro y negro, pero ni el mejor guionista hubiese pensado en lo que vendría en los siguientes dos minutos. Ortubé cobró un tiro libre desde fuera del área grande para los académicos.

Como en sus mejores tiempos en el Once Caldas, campeón de la Libertadores, Arnulfo Valentierra cobró el tiro libre por encima de la barrera atigrada que fue al ángulo superior derecho de Damián Magarzo, era el 3-3 final.

Los rostros del clásico

Ricardo Fontana
El técnico atigrado insultó al arquero Damián Magarzo y lo identificó como el principal responsable del 3-3.

Jorge Pacheco
Tras el gol de Valentierra, el titular del Tigre salió raudamente del estadio, con evidente rabia y tristeza.

Marcelo Claure
El presidente bolivarista también mostró su molestia por el resultado; se dirigió cabizbajo al vestidor celeste.

Dos caras
Mientras los jugadores atigrados abandonaron rápidamente la cancha, los celestes compartieron con su hinchada.

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