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lunes, 21 de julio de 2008

Bolívar Nimbles, una historia de 100 años

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La Prensa
El próximo jueves el orureño Bolívar Nimbles se convertirá en el tercer club boliviano de fútbol que ingrese al selecto grupo de los centenarios, privilegio que hasta ahora es sólo de Oruro Royal (26 de mayo de 1896) y The Strongest (8 de abril de 1908).

Hace 100 años, el 24 de julio de 1908 era fundada esta entidad por un grupo de alumnos del Colegio Nacional Simón Bolívar, que eligió esa fecha por ser la del aniversario del decano colegio de Oruro. Y al nombre de Bolívar le añadió Nimbles, palabra que significa ágil, listo, dado que en esa época los clubes nacionales tenían la tendencia de utilizar términos ingleses en sus nominaciones.

Tal vez quienes dieron origen a la nueva entidad deportiva pensaron en algo así como los “Ágiles del Bolívar”.

La historia cuenta que durante los primeros años del siglo pasado, Oruro se había convertido en el centro ferroviario del país y se estableció en esa ciudad una oficina de la Bolivian Railway, que entre sus empleados contaba con varios ciudadanos ingleses. Fueron ellos los que trajeron el fútbol a esa ciudad desde Inglaterra, la cuna de esta disciplina.

Así, primero se fundaron clubes como Oruro Royal, Bolívar Nimbles, Unión Obrera, Calaveras, American de Machacamarca (una población vecina de Oruro), e International Football Club, los dos últimos conformados por empleados del ferrocarril que dieron lugar a intensos partidos.

A Víctor González, secretario de hacienda del club que ahora es homenajeado en estas páginas, se le llenan de lágrimas los ojos cuando recuerda los orígenes del Bolívar Nimbles. Él es uno de los dos dirigentes que en la actualidad maneja la entidad, porque el resto no da señales de vida.

De acuerdo con su versión se eligieron los colores rojo y blanco, dispuestos en franjas verticales, con pantalones cortos negros para uniformar a los equipos. “El rojo tiene que ver con la fuerza, la sangre, el vigor de los jóvenes que comenzaron a gustar el deporte traído a Oruro por los ingleses de la Bolivian Railway. El blanco da mensaje de paz y amistad”.

Cuenta que la iniciativa surgió en los patios del Colegio Bolívar, donde los hermanos Miguel y Alberto Brito, junto con Julio Novillo, Néstor Zeballos y Adrián Blondel, decidieron fundar un club de fútbol al que le pusieron Bolívar en homenaje a la casa donde estudiaban.

La memoria del club dice que el primer directorio estaba conformado por Néstor Zeballos Tovar, presidente; Adrián Blondel, primer vicepresidente; José Zabaleta, secretario general; Alberto Brito, tesorero; Miguel Brito, capitán de primera división; Alberto Peñarrieta, de segunda ; Alberto Clavijo, de tercera; y Waldo Escalante, de infantil.

Jamás se les había pasado por la cabeza que la aventura que comenzaron ellos llegaría, en 2008, a sus 100 años de vida, aunque este aniversario encuentra a la entidad en su más difícil situación.

Fue en la década de los años 20 cuando se organizaron los primeros campeonatos de fútbol en la ciudad de Sebastián Pagador. En 1921 fue fundada la Asociación de Fútbol de Oruro (AFO). Rápidamente se generó una marcada rivalidad entre Bolívar Nimbles y Oruro Royal, y con el paso de los años el duelo se convirtió en el clásico del fútbol orureño.

Según González, la época de mayor gloria del cuadro de la camiseta albirroja se registró hasta la década de los años 40, cuando protagonizó varios partidos en la cancha de Oruro Royal y fue invitado a amistosos por Bolívar y The Strongest de La Paz. “Hay que recordar también que jugadores como Valencia, Mena, Pórcel, Salinas, entre otros, acudieron al llamado de la patria y defendieron al país en la Guerra del Chaco. A su regreso volvieron al club para ser protagonistas de verdaderos choques contra Oruro Royal, el clásico orureño de todos los tiempos”.

La rivalidad entre ambos es de barrio, porque el decano del fútbol boliviano tuvo sus dominios en el sector que ahora lo conforman la avenida 6 de octubre (donde tiene su cancha) y las calles Sargento Flores, Sotomayor y Vásquez. Su tradicional adversario residía unas cuadras más arriba en la zona del campamento minero de San José.

Bolívar Nimbles también tenía su cancha situada en lo que ahora es el Mercado Bolívar (Tejerina y Bolívar). “Uno de los mecenas del club era Luis Ghezzi (italiano, socio de la fábrica de fideos y galletas Ferrari Ghezzi) y gracias a su apoyo fue construído un campo de juego, pero luego éste fue expropiado por la Alcaldía con una compensación económica, dinero que fue utilizado para adquirir una casa, en la avenida 6 de Octubre casi Cochabamba, donde funciona la sede”. Ese es el único bien que hoy en día tiene la entidad.

Cuando llegó la época de “vacas flacas”, en la década de los años 50, Bolívar Nimbles estuvo a punto de desaparecer, pero el orureño Emilio Valdez, el único directivo de la época que no tiró la toalla, pudo sacarlo adelante hasta devolverlo a los primeros planos del fútbol en Oruro. En ese tiempo en que no habían susceptibilidades, Valdez era referí, pues fundó el Colegio de Árbitros de Oruro y a la vez presidió el club.

Entre los sinsabores deportivos se cuentan por lo menos cuatro descensos de Bolívar Nimbles a la Primera B de la AFO, el último de ellos se registró en 1996, donde estuvo durante 11 años hasta que los dirigentes conformaron un equipo poderoso que salió campeón invicto y lo devolvió a Primera A, justo en el año de su Centenario.

La otra mirada

FLORES FUE ALBIRROJO

Un jugador que actualmente milita en un club de la Liga tuvo parte de su formación en el Bolívar Nimbles, aunque no llegó a jugar ningún partido oficial. Wálter Flores, de The Strongest, llegó al club cuando tenía 16 años de edad. El entonces técnico William Martínez fue quien lo llevó. Como el pase no era de Flores, no pudo quedarse.

Lo de Flores es único, pues tomando en cuenta esa su corta estadía en Nimbles, es el único jugador que pasó por filas de los tres clubes centenarios, ya que jugó en Oruro Royal en 1996 y hoy lo hace en The Strongest.

NO HAY MEDALLAS

Según una noticia publicada en su edición del 7 de agosto de 2007, en el periódico La Patria de Oruro, cuando en 1958 el Bolívar Nimbles cumplió 50 años recibió la Medalla al Mérito del Comité Nacional de Deportes y el Cordón de Oro de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).

Durante la celebración de las Bodas de Diamante (1983) fue condecorado por la Dirección General de Deportes y Juventudes.

Sin embargo, según el directivo González, esas distinciones no están en poder del club y se desconoce su paradero.

BENEFACTOR

Mientras estaba con vida, Luis Ghezzi aportaba sagradamente dinero al club. Se cuenta que cada 24 de julio llegaba a la sede de la entidad y depositaba un monto significativo de dinero, que ayudaba a cubrir las necesidades de los planteles de fútbol. Cuando desapareció, se acabaron los aportes. Hoy nadie pone un peso en la institución.

LA PLANTILLA

Los 18 jugadores que ayer fueron registrados para el partido frente a Deportivo Huacahacalla, por el torneo de Primera A, fueron: Juan José Ayllón, Miguel Ángel Colque, Ariel Donato Blas, Johnny Limber Monzón, José Eligio Martínez, Víctor Hugo Martínez, Agustín Wilsdon Yugar, Adan Robi Gutiérrez, Miguel Ángel Vera, Juan Gabriel Vera, Diego López, Esteban Sebastián Artovar, Silvestre Socore, Eder Gabriel Sirpa, Reynaldo Zambrana, Jorge Rolando Flores, Jesús Mamani y Ariel Humberto Villalta.

CAÍDA CON GOLEADA

No pudo ser peor la presentación que tuvo ayer Bolívar Nimbles frente a Huachacalla, pues cayó goleado por 7-0. El marcador refleja lo sucedido en el cotejo disputado en cancha de tierra del Regimiento Camacho.

Las frases

Fueron tres meses que pasé en Bolívar Nimbles. Como orureño deseo que el club se fortalezca a nivel institucional, por qué no pensar en que sea parte de la Liga algún día. Sé que su situación no es de las mejores, pero el fútbol orureño y el nacional deberían ayudar a que esta entidad siga vigente”

Wálter Flores

Jugador de The Strongest

Lamentablemente he agarrado al club en un momento complicado. Yo cumplo las funciones de director técnico, preparador físico, kinesiólogo; en realidad soy todo”

Gustavo Tito

Miembro del cuerpo técnico

No me he ido, no he dejado el club, mis ocupaciones particulares hacen que tenga que ausentarme de Oruro. Hace muchos años que estoy y no podría dejarlo”

A pesar de las dificultades económicas que hay, cumplimos con el plantel, los jugadores y el técnico han firmado contrato conmigo y les vamos a pagar”

Crisólogo Fernández /

Presidente del Club Bolívar Nimbles

Lucha por subsistir y por evitar el descenso

El aniversario número 100 encuentra a Bolívar Nimbles en una situación, tal vez la más delicada en lo institucional y deportivo. El Club está a punto de perder su sede, el único bien con el que cuenta en la actualidad. La vieja casona ubicada en la avenida 6 de Octubre entre Cochabamba y Caro es ocupada por inquilinos que quieren adueñarse del inmueble y por eso la entidad ya denunció que incluso el ambiente que funciona como su oficina fue cerrado por los vecinos.

Del directorio actual, conformado inicialmente por 14 personas, sólo quedan dos: Víctor González, secretario de hacienda, y Juan Vera, vocal; el resto no da señales de vida. Sin embargo su presidente, Crisólogo Fernández, después de mucho tiempo sin que se hubiera sabido de él, se hizo presente ayer en los minutos finales del partido que el primer equipo perdió por el torneo local.

En lo deportivo, Bolívar Nimbles ocupa el último lugar de la Primera A cuando faltan unas seis fechas para el final del certamen, de manera que está en riesgo inminente de descender una vez más a la “B”, que sería el peor “regalo” en sus 100 años.

Los 29 jugadores, entre los que conforman el equipo de Primera y la división Sub-19, sólo juegan por amor a la camiseta, pues ninguno percibe salario. Algunos ya tomaron la decisión de marcharse.

Gustavo Tito es el único miembro del cuerpo técnico. Además de entrenador, también hace de preparador físico y de lo que sea necesario. Él tiene un salario que no llega ni a los 1.000 bolivianos, y trabaja en esas condiciones por el cariño que le tiene a la entidad.

En el marco de un panorama tan complicado, los 100 años hacen que los homenajes desde afuera se sientan: el viernes fue posesionada la nueva directiva de la Asociación de Fútbol de Oruro, y en esa ocasión el Bolívar Nimbles recibió dos plaquetas conmemorativas.

Los actos centrales de celebración han sido programados para el jueves, cuando el Gobierno Municipal de Oruro entregará al club su condecoración más alta: la presea dorada Faro de Conchupata, en una sesión de honor en el Concejo Municipal.

La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) también estará presente, aunque previamente solicitó a la AFO que el club mande una copia del acta de fundación y su personería jurídica. Aunque se cuenta con estos documentos, una copia que los actuales directivos procuran recuperar está en el Ministerio de Gobierno desde 1940, cuando el directorio de entonces presidido por Adrián Blondel solicitó la aprobación de estatutos y reconocimiento de personería jurídica.

Para que Bolívar Nimbles no desaparezca, ha surgido una iniciativa de la Asociación de Fútbol de Oruro y del Círculo de Periodistas Deportivos de Oruro, de declararlo como patrimonio del departamento.

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