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jueves, 11 de diciembre de 2008

NACIONAL POTOSI: Fue fundado el 8 de abril de 1942. Siempre estuvo vinculado con los distritos mineros, de donde tiene el mayor apoyo

La Prensa

Potosí / El Potosí.- Tiene 66 años y, debido al lugar donde fue fundado, le dicen “El equipo del pueblo”. El Club Atlético Nacional Potosí nació con ese nombre y lo mantiene hasta hoy, cuando saborea el logro más importante de su larga vida institucional.

En un juego de palabras se puede decir que “Nacional nació donde nace el sol”, porque se fundó en el este de la ciudad de Potosí.

En el libro Páginas del fútbol potosino, el desaparecido historiador y futbolista Alfredo Tapia Vargas escribió que “la zona este de la ciudad, por donde nace el sol, fue el escenario del nacimiento de una institución deportiva que, con el tiempo, se iba a convertir en la representación genuina del fútbol potosino, con una nueva generación de jóvenes valores que emularon a los que les precedieron. Fue en la calle Chuquisaca, cerca del templo de San Juan, en la que el 8 de abril de 1942 se fundó el Club Nacional Potosí”.

La primera directiva de Nacional estuvo presidida por Marcelino Gonzáles, el vicepresidente era Justino Castro; Rafael Vargas cumplía las funciones de secretario y Liborio Llanos era el tesorero. Los vocales: Félix Cupé, Emeterio Aramayo, Humberto Duarte, Teófilo Romay, Vicente Campos, Fidel Torres, Pastor Calvety, César Condori y Cirilo Leytón.

La zona de San Juan está en la parte alta de la ciudad de Potosí, que tiene una inclinación natural. En ese sector están los distritos mineros, como San Gerardo, San Martín, San Cristóbal, Pailaviri y, por supuesto, San Juan.

Debido a ello, Nacional Potosí siempre estuvo relacionado con los mineros, tanto en sus inicios como en sus años de mayor gloria. Durante dos temporadas, su presidente fue el abogado Óscar Bonifaz Gutiérrez, vinculado a la minería, y su actual titular es el minero Emilio Alave Marino.

Al proceder de la zona alta tiene el apoyo incondicional de todos los distritos mineros, lo que hace prever una inevitable rivalidad con los vecinos del centro y la zona baja que son hinchas de Real Potosí.

Nacional Potosí conoció tanto el dulce sabor de la gloria como el amargo acíbar del fracaso.

Aunque siempre fue uno de los animadores del campeonato local, controlado por la Asociación de Fútbol Potosí (AFP), no pudo sobrellevar el advenimiento del profesionalismo, y sus dirigentes cedieron el control del equipo al Sindicato de Metalúrgicos de la Empresa Minera Unificada del Cerro de Potosí.

Su peor momento fue cuando descendió, lo que hizo reaccionar a los hinchas de la zona alta, que se lanzaron al rescate del equipo y lo devolvieron a la primera división en 1976.

La mala racha volvió y ni siquiera el retorno de Óscar Bonifaz a la presidencia pudo devolverle su gloria de antaño.

Finalmente, un grupo de vecinos de la zona de San Juan acudió hasta el cooperativista minero Emilio Alave, a quien le pidieron que acepte la presidencia del club.

Alave aceptó con la promesa de ascender a la Liga, aunque se quedó en su primer intento, cuando Nacional Potosí fue derrotado por Guabirá en la final de la Copa Simón Bolívar, en 2007, y luego no pudo superar a Aurora en el indirecto.

Este año las cosas fueron diferentes. Con un equipo de primer nivel, reforzado por ex jugadores de Oriente Petrolero (Róger Suárez), Blooming (Daniel Maturana) y La Paz FC (Gustavo Gois de Lira), Nacional Potosí ganó el campeonato de la Copa Simón Bolívar 2008 y ahora es el nuevo socio de la Liga boliviana.

La otra mirada

TIENE ESTADIO

Nacional Potosí es un equipo de extracción popular, pero tiene dónde “caerse muerto”. El “Benjamín” de la Liga tiene su sede propia en la calle Almagro esquina Bolívar, en la zona alta de la ciudad.

Aunque ésa es su sede oficial, la actual dirigencia, presidida por Emilio Alave, prefiere reunirse en el edificio Yeyo’s, de propiedad de éste, en el pasaje Boulevard.

También tiene su estadio, en la calle Calero, aunque de características más bien humildes, enteramente de tierra, y con paredes de adobe. Este escenario deportivo es conocido por albergar a campeonatos interbarrios que tienen largos años de tradición.

LOS APODOS

Desde su fundación, Nacional Potosí fue denominado “El equipo del pueblo”, aunque, debido a su origen y ubicación, también recibió otros denominativos.

En el libro Páginas del fútbol potosino, Alfredo Tapia Vargas dice que uno de sus apodos fue “Equipo de los altos de Jalisco”, en alusión a la zona alta, y también se les llamaba “Rancho guitarras” a sus jugadores e hinchas, un apodo que se utiliza incluso para denominar los habitantes de la zona alta que suelen utilizar el instrumento en sus festejos y farras.

DELANTERA DE ORO

En su larga historia, Nacional Potosí tuvo temporadas buenas y malas y uno de sus más antiguos dirigentes, Teodoro Azurduy, afirma que la década del 50 fue una de sus épocas de oro. En aquel entonces, Nacional tenía una delantera temible, tanto que todos sus integrantes formaban parte de la selección potosina de fútbol.

Azurduy recuerda que la “delantera de oro” estaba integrada por Alberto Elías, como puntero derecho; Severino Pacheco (interior derecho), el centrodelantero era Moisés Elías, Antonio Nogales jugaba con la camiseta número 10 y Juan Daza, 11.

En el equipo que ascendió a la Liga, la delantera estuvo integrada por Daniel Maturana, Róger “Sucha” Suárez y Carlos García.

EL UNIFORME

Los colores de Nacional Potosí fueron fijados en sesión expresa del club: una camiseta blanca con una franja roja diagonal y pantalón negro.

Aunque el uniforme es una copia exacta del que utiliza el River Plate de Argentina, tanto el historiador como los dirigentes afirman que no fue una imitación de ese equipo.

El presidente Emilio Alave: del ayllu a la Liga

Debido a la fortuna que logró en la minería, Emilio Alave Marino es un personaje conocido en la Villa Imperial. Lo que pocos saben es que el presidente de Nacional Potosí nació en el ayllu Jut’i de la provincia Chayanta, así que es un migrante del norte potosino.

Nació el 8 de agosto de 1961, del matrimonio formado por Anacleto Alave Mendoza y María Marino Huaygua. Cuando tenía apenas ocho años, su familia emigró a Potosí a probar suerte en la minería.

Tanto Anacleto Alave como sus hijos conocieron los rigores de la mina, porque ingresaban a los socavones con el propósito de arrancar algo de mineral. Emilio estudiaba en la escuela Néstor Denevil Morales y su padre alternaba la minería con el fútbol, ya que logró formar parte de Nacional Potosí, equipo que jugaba en la asociación local.

En 1994, después de más de 30 años de bregar en el Cerro Rico, Alave por fin alcanzó la prosperidad. En 2004 ya era socio de la cooperativa minera Compotosí Limitada, cuando los vecinos de San Juan fueron a buscarle para pedirle que salve a Nacional, que estaba nuevamente amenazado por el descenso. “Toda la vecindad ha venido a nombrarme presidente, porque en ese equipo mi padre, Anacleto Alave, había hecho historia”, contó.

Aceptó el desafío, pero advirtió que lo hacía no sólo para salvar la división, sino obtener el campeonato de la Asociación de Fútbol Potosí y disputar la Copa Simón Bolívar. “Vamos a llegar a la Liga”, dijo, pero pocos le creyeron.

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